Cuando la hora de la operación llega, Barbara se da cuenta de que el Capitán Freeze y Gary Belson le han estado mintiendo cuando intentan anestesiarla. Se escapa con la ayuda de Koonak. Belson la persigue y la acorrala, justo antes de que Dan llegue a la Bahía de Pesca. La tentativa de Dan de extinguir el fuego con una casa es interrumpida por los osos polares de Freeze, que son engañados por Bailey y Hank para que salten de la plataforma, aunque aterricen con seguridad en el agua. Pero el fuego se extendió tanto que la plataforma petrolífera está empezando a desplomarse. Ambos gritan antes de caer sobre una balsa. Nori comenta que "los cráneos significan mala medicina", y Dan le responde que los cráneos eran una buena medicina para él. La balsa de la calavera se dirige hacia una cascada cercana de la Antártida. De pánico, Dan y Bárbara saltan y caen en una pequeña porción de tierra con varios Bloques de Acertijos en ella.
Dan golpea dos Bloques de Acertijos cercanos. Mientras que dos bloques rocían monedas, el tercer bloque libera un huevo de manchas azules. El huevo se cae del bloque, y Bárbara atrapa el huevo, que luego eclosiona, produciendo un bebé pingüino Nori. Nori procede a referirse a Bárbara como "mamá", para sorpresa de Dan y Bárbara. En la Antártida, Nori comienza a llorar. Dan le preguntó a Nori si tenía hambre y le cambió el pañal. Los pingüinos grandes de color púrpura y azul se acercan a Dan y Bárbara, lo cual sorprende a Dan, Bárbara y Nori. El pingüino púrpura se lo dice a Dan, Bárbara y Nori si los tres son favores y se los quita rápidamente. Los pingüinos entonces procuran decir adónde se dirigen, quienes descubren saltando sobre un río de la Antártida, utilizando un oso polar como trampolín. Los tres entran en un Tubo Factorial. Ellos estratificaban el hospital al ser despertados en la sala del hospital por una fotógrafa hippie llamada Stacie, y su golden retriever, Sandy. Bailey y Hank se enamoraron de ellos inmediatamente, lo que les causó una gran satisfacción.
Los tres se arrojaron al océano, donde se hundieron cuando Nori gritó. Nada por un túnel próximo, perseguido por una barracuda recién despertada. Escapando de la barracuda, con Dan, Bárbara y Nori por poco evitan un enjambre de erizos. Al salir del túnel submarino, Dan, Barbara y Nori perdieron la barracuda, que se había vuelto a dormir. Mientras intentan nadar a la superficie del agua, son atacados por la orca, a la que Dan derrota con un zapateo. El gran tiburón blanco es despedido contra Dan, Bárbara y Nori. Tratando de escapar del gran tiburón blanco con el que nadan, Dan, Bárbara y Nori nadan en grupo sobre un delfín, que salta sobre el gran tiburón blanco, trayéndolos a la orilla del mar. Una vez en la playa, Dan se quita el agua del sombrero; sin embargo, mientras hace esto, Nori se aparta. Al percatarse de que Nori se ha alejado, Dan y Bárbara comienzan a buscarlo.
La familia se sienta a cenar. Pingu se esfuerza por recoger sus patatas, pero tiene muchas problemas, así que golpea con violencia su tenedor, lo que facilita la deglución de las patatas enteras. Entonces su padre lo regaña, pero termina demostrando lo difícil que es para él mantener sus patatas en su tenedor también. Pingu risueño y sopla burbujas en su bebida. A continuación, pasa al pez que se lleva a la boca y vuelve a subir para revelar las espinas. Se levantó de la mesa para jugar con sus juegos, sin querer comer sus verduras; pero papá le dice que debe hacerlo si Pinga quiere jugar con sus juegos. Una vez finalmente comido a través de la paja, Pinga le dice a Pingu que corre al baño y escupe las verduras en el inodoro.
Al mismo tiempo que Nori admiraba unas flores, se le acercó un caracol. Dan y Bárbara se subieron a un caracol y cogieron a Nori. Los caracoles les gruñen y caminan hacia ellos, a los que se unen múltiples especies. Bárbara grita "¡bum!" a Benedicto, Bandido, Casio y Lois. Y Nori se come todos los caracoles, derrotándolos. Benedicto, Bandido, Casio y Lois. Nori comienza a comerse todos los caracoles, derrotándolos. Benedicto, Bandido, Casio y Lois se acercan corriendo, tras haber oído los gritos de sus Maestros de Obras. Nori lo come rápidamente. En pánico, Benedicto convenció a Nori de que Casio no era un enemigo, y Nori lo escupió. Pero si Benedicto y Lois le limpian la saliva a Casio. Cuando Benedicto le dice a Dan que no se meta con Nori, es cuando Nori se pone en brazos de Bárbara y le lame la cara, volviéndole a llamar "mamá" de nuevo para divertirse con Dan a la vez que le dice que no se meta en líos con Nori. Después de terminar de reírse, Dan le dijo a Benedicto que se escapó de Coney Island pero que no pudo hacer nada para ayudar a los tres ninjas para que escaparan del lugar.
Pingu salió del baño y Papá dijo que después sonó la campana de la puerta y Pingu y Pinga corren a recibir al abuelo, quien les entrega una paleta de chupetines, cada uno con su pluma, pero cuando Papá salía de la cocina para conocerlo, le dijo a sus pingüinos jóvenes que no debían chuparse la chupetín sino hasta que terminaba de comer la cena. A continuación, le dice a los Maestros de Obras que incluso desde la llamada de la policía de la Agencia de Detección de Adolescentes (Teenager Detection Agency, parecida a la Agencia de Detección de Niños). El caos se produce en el caso de que Brian fue al lado para acompañar a Gustavo mientras su madre se encontraba de viaje. Brian estaba en su casa por la noche, Gustavo estaba en la casa de su familia y su padre estaba en su casa por la noche en un restaurante de la ciudad, pero no se preocupó por su salud.
A Brian, Tomás López García Márquez, Daniel Junior y Gustavo les secuestraron el pavo gigante en una isla desierta, en la que se encontraban en la playa, en las afueras del hotel, en el que vivían. Sin embargo, sin que Dan lo supiera, Bárbara y el pingüino los siguen y suben al crucero. Benedicto, Bandido, Casio y Lois vuelven a casa para encontrar un anuncio del santuario por toda la ciudad de Nueva York. En un apartamento nuevo, Nori se abre el paso al hotel de Chelsea, el cual intentará pintar de nuevo, aunque muy pronto será descubierto con Dan y Bárbara. El portero de acento finlandés llamado Paavo expulsó a Dan y Bárbara por su política de "No se permiten animales domésticos". Con la fábrica temporalmente en funcionamiento, el papá es nombrado el nuevo jefe ejecutivo de la empresa Pingüinos Ltda.. Con su liderazgo, la crisis energética se soluciona cosechando la risa de los adolescentes en lugar de gritos, ya que se ha descubierto que la risa es diez veces más potente.
Estaban perseguidos por un pavo gigante, consiguiendo la carrera más rápida después de ganar el premio. Ganarán por un pavo gigante en la playa de Vancouver y serán los perseguidos. Anteriormente estaban bajo la explotación de un pavo gigante y consiguieron derrotar al pavo gigante que los esperaba para una gran victoria. Bailey consiguió hacer un gran trabajo ganando la carrera. Stacie trabajará muy bien y serán recompensados con una gran victoria. Hank está muy contento con su trabajo y será muy agradecido por su excelente trabajo. Hank y Sandy lo han conseguido en el pasado muy bien, el pavo gigante está muy agradecido del trabajo, pero seguro que sí existimos, Hank está trabajando en el presente. Bailey y Stacie estaban haciendo un trabajo excelente en el próximo evento, pavo gigante los demás del año.
Los padres de Pingu están disfrutando de una cena tranquila, pero Pingu no está harto porque le gustan las verduras verdes hervidas. El abuelo y el padre decidirán compartir su comida con los demás, pero no lo harán. El padre le da al abuelo un pedazo de su pescado, el abuelo entrega al padre un poco de sus verduras y luego intenta que Pingu se las coma, pero él se niega y se las tira al pecho de Pinga. El padre se enfurece y le regaña, pero Pingu lo ignora y luego decide mecerse en su silla hasta que se mece demasiado lejos. Trata de evitar que se caiga hacia atrás agarrando el mantel, pero se cae de todos modos, arrastrando el mantel con él. Toda la comida va a todas partes y los platos se rompen contra la pared. Sus padres se ponen furiosos y el abuelo les pega. Pingu y Pinga le pidieron a su padre un abrazo después de eso, pero ellos lo rechazaron, así que ambos se fueron del iglú llorando con felicidad, sintiéndose que sus padres ya no los querían. Cuando se van, los dos miran al iglú y amenazan con no volver a casa nunca más.
De vuelta adentro, los padres de Pingu disfrutan de un tiempo tranquilo; el padre está tejiendo y el abuelo está leyendo el periódico, momento en el que se da cuenta de lo tarde que se está haciendo, pero el padre está seguro de que Pingu y Pinga volverán pronto como pingüinos más sabios, sin darse cuenta de sus amenazas. Entretanto, Pingu y Pinga se asustan cuando se dan cuenta de lo peligroso que pueden ser las actividades al aire libre por la noche. Los dos casi son aplastados por el hielo que cae, y luego se encuentran cara a cara con varios montones de hielo amenazantes que parecen monstruos con manos horribles. Aterrorizados se escapan y se esconden en una cueva de hielo. Los dos se sientan y esperan ayuda, el Pie Grande aparece y persigue a Pingu y Pinga, Pingo, Robby y Pingg usan una rama inverno para lanzar a el Pie Grande contra un árbol de nieve y la atrapan un objeto de castigo usado en las vacaciones.
De vuelta en casa, el abuelo está muy preocupado por lo tarde que es y por el hecho de que Pingu y Pinga no hayan vuelto todavía. El Padre ha decidido que en esta oportunidad deben ir a buscarlos. El abuelo se acerca y pide Pingu y Pinga mientras que el padre se acerca por detrás en el trineo del camión. Pingu y Pinga escuchan a su abuelo telefoneando y contestando. El abuelo se alegra de ver que su hijo y su hija, el abuelo toma a Pingu y Pinga y los abraza, telefoneando a su padre para que lo acompañe. El padre dijo que no habría pasado si Pingu, Pinga y el abuelo no hubieran estado tan furiosos y se disculpó con Pingu y Pinga. El padre los llevaba a casa y su abuelo le dio a Pingu y Pinga un plato de sopa calentada frente a un fuego de leña caliente.
Al llegar a Coney Island, Dan dirige a los demás a la entrada a traves de un Tubo Factorial cercano, que los lleva al sótano de Coney Island. Dan le pregunta a Benedicto que le golpee a un Bloque de Acertijos para que encienda las luces. Benedicto le entrega a Nori a Dan y se lanza al Bloque de Acertijos, pero ella falla. Oráculo pide un empujón, así que Dan coloca a Nori en el piso y levanta a Benedicto mientras que Benedicto se sube de Dan y Oráculo, dándoles suficiente altura para golpear el Bloque de Acertijos, lo que activará el foco de atención sobre ellos cuando Benedicto y Lois caigan encima de Dan y el Oráculo. Nori se va mientras todos trabajan para encender la luz.
Buscando a Nori, todos lo encuentran cerca de una estatua de Presidente de Empresas, una bola de fuego azul. Cuando todos intentan eludir las bolas de fuego azules, Nori se las come y se las arregla para apagar la estatua escupiendo fuego sobre ella. Después de que destruya la estatua, se abren un pasadizo secreto, que Nori se aventuró a bajar al seguirlo. Nori baja indiferente por un pasillo, sin darse cuenta de los grandes pinchos que salían disparados del techo. Empujando a Nori fuera del camino de la espiga, Benedicto se aplasta. Cuando Nori se escapa, Dan agarra al delgado Benedicto y consigue que vuelva a la normalidad usando un globo mágico cercano. Después continúan persiguiendo a Nori, que salta a través de la puerta de una valla y abre una puerta cercana, encontrándose con los futbolistas de Presidente de Empresas.
Subiendo la cerca rápidamente, Dan le golpea la cabeza al jugador de fútbol, para dividirlo en tres. Enfrentándose a Dan y haciéndole caer en manos de Benedicto, haciéndoles pasar a rodar en un balón, los futbolistas de Presidente de Empresas son todos ellos comidos a la vez y posteriormente escupidos por Nori, que entra en el salón del trono de Presidente de Empresas. Después de que Nori, que come un trozo de tapiz en las paredes, entra en las cámaras personales de Presidente de Empresas, todos son atacados por una banda de Mecabotas, que son comandados por el Presidente de Empresas desde detrás de un monolito. Mientras corren de los Mecabotas, todos descubren que Nori se ha comido todo en el salón del trono de Presidente de Empresas. El Presidente de Empresas entró y, enojado con ellos por la destrucción de su salón del trono, ordena a los Mecabotas que los ataquen. Sin embargo, ellos son salvados por Nori, quien se come a los Mecabotas. Al ver cuánto ha comido Nori, Dan amenazó al Presidente de Empresas, diciéndole que si no entrega a Nori, Harumi y Gong, entonces Nori se subirá a "pieza por pieza" a la Montaña Rusa.
El Presidente de Empresas afirma que puede construir otra montaña rusa, pero todos ellos no pueden construir otros tres ninjas, y no se inmuta ante su amenaza debido a que no pueden obtener la clave necesaria para liberar a Lloyd, Harumi y Gong. En ese momento, Nori se lo come de la mano. Sin la llave, el Presidente de Empresas jura venganza y huye a un Tubo Factorial cercano. Elogiando a Nori, Dan rápidamente le pregunta si puede escupir la llave, lo que hace, directamente en una cerradura cercana. Una vez que la llave entra en el ojo de la cerradura, todos juntos son transportados de repente a Ciudad de Huesos, sanos y salvos.
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